Steven Capuzzi

Para los soñadores – Reseña de La la land

05 de Marzo del 2017

Desde el momento que empecé a ver el teaser tráiler sabía que quería ver esta película, ¡y vaya que el resultado final no me decepcionó! Desde los sets a la música y la actuación, todo es perfecto en el mundo de La la land.

Nuestra historia comienza en un trafico endemoniado en la ciudad de los ángeles, tanto es así que los autos llevan minutos sin moverse. Entonces alguien baja de su vehículo y empieza a cantar. Es una canción movida, llamada “Another day of sun”, “Otro día de sol” y de pronto, todos bajan de sus vehículos y empiezan a cantar y a bailar. Es un comienzo animado, no llegas a conocer a los protagonistas aún, ni siquiera los personajes secundarios, pues la verdad es que no hay.

Esta película se centra solo en dos personajes: Mia y Sebastian. Mia trabaja en la cafetería de un set de grabación y quiere ser actriz. Sebastian es músico, ama el jazz y sueña con tener su propio bar. Se conocen una noche cuando Sebastian acaba de ser despedido de su trabajo y aunque ella quiere decirle que le encantó su presentación en piano, él la tropieza y sigue su camino siendo un verdadero imbécil. Se vuelven a conocer un par de meses después en una fiesta donde Sebastian está tocando con una banda. Empiezan a hablar y pronto ya están cantando y bailando juntos. Lo único es que Mia está saliendo con alguien, pero no demora en dejarlo al ver la química inevitable que siente con Sebastian. Ya se pueden imaginar como sigue todo. Citas, cenas, bailes. Pronto viven juntos y son la pareja perfecta. Mia le sugiere el nombre de un bar a Sebastian y él siempre está para ella mientras ambos luchan para alcanzar sus sueños.

La historia de amor de Mia y Sebastian es una que cualquier romántico empedernido quisiera tener, al menos al principio. Luego, como todo en la vida, se complica. La carrera de Sebastian empieza a tomar camino, pero la de Mia no. Creo que una de los aspectos que más me gustó de la película es en lo que me pude identificar. Mia es rechazada tantas veces como te puedas imaginar y en un punto dado piensas que nunca tendrá una oportunidad de alcanzar sus sueños. Pero ahí está el detalle, esta película es para los soñadores. Los que deseamos algo con lo más profundo de nuestro corazón y soñamos con ello todas las noches cuando nos vamos a la cama. Así que por supuesto, cuando Mia termina con Sebastian y decide rendirse, Sebastian recibe una llamada que es para ella. Es un callback para una audición. Aunque Mia ya no quiere saber más nada de ello, Sebastian la convence y la lleva él mismo. Este es el momento de Mia, una escena en la que brilla de verdad.

Luego pasan cinco años. Mia es famosa, está casada y tiene una hija. Una noche, ella y su marido deciden ir a un bar. Cuando Mia entra ve que el nombre del sitio es el mismo que ella le sugirió a Sebastian años atrás. Así que ahí está, ambos lo lograron, solo que no juntos. Esto fue una verdadera sorpresa para mí, ya que viendo el estilo que estaba tomando la película, me había imaginado que terminarían juntos.

Me gustan los musicales, pero no tenía idea de que este me fuera a gustar tanto. Incluso escucho el soundtrack todos los días en mi vía al trabajo. La historia es encantadora y la química entre Emma Stone y Ryan Gosling es innegable, además de sus actuaciones impecables.

Creo que la parte que más me gustó y más odie al mismo tiempo es una escena al final cuando Mia ve a Sebastian en el bar. Ella empieza a soñar y vive toda su historia desde el principio, solo que diferente. Cuando se conocen, él no la empuja, en cambio la besa. Y todo es aún más perfecto de lo que fue. Se casan y tienen un hijo, bailan y cumplen sus sueños. Solo que eso no pudo ser. Es algo que los soñadores no podemos evitar, vivir este estilo de cosas en nuestra mente.

Pero al final todo está bien. Mia y su esposo deciden irse, pero justo antes de que Mia salga del bar, Sebastian la encuentra con la mirada, le sonríe y ella lo hace de vuelta. Tal como suelen terminar estas historias en la vida real.