Steven Capuzzi

WestWorld - Reseña

25 de Diciembre del 2016

¿Has pensado en entrar a un parque temático donde todo parezca completamente real? ¿Dónde puedas hacer lo que quieras sin reglas o limites? Aunque la idea esté fuera de nuestro alcance (por los momentos) al menos podemos ver cómo sería algo como esto en Westworld.

Basada en la película del mismo nombre de 1973, Westworld es una serie de televisión creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy, transmitida en HBO.

Su trama tiene lugar en un parque temático del lejano oeste llamado Westworld, una arena creada con alta tecnología donde habitan sus anfitriones, androides de cuerpo sintético programados para creer que son humanos reales viviendo su vida normal. Los huéspedes que llegan constantemente siempre son bien recibidos y llevados a diferentes aventuras, como una especie de videojuego, pero real.

Dentro del parque los huéspedes no pueden morir, los anfitriones tienen prohibido hacerles daño real en su código, pero los huéspedes sí que pueden matar a los anfitriones, e incluso tener sexo con ellos.

Nuestra historia comienza con Dolores Abernathy, quien asegura estar dentro de un sueño mientras le hacen una serie de preguntas. Dolores fue el primer anfitrión creado en el parque, el cual ya tiene muchos años en funcionamiento. Por lo general, los anfitriones viven su día a día en bucles. Cumplen una función dentro de la narrativa que se les haya asignado y luego la vuelven a ejecutar. Pero las cosas empiezan a cambiar cuando una nueva programación de “ensueño” permite a los anfitriones recordar eventos de bucles pasados, generando una serie de eventos que pudiera llevar a la misma clausura del parque.

Westworld es una de esas series que te atrapan desde el primer capítulo. Cada personaje, sea huésped o anfitrión, tiene una historia cautivante que se va desarrollando a lo largo de la temporada. La actuación de los actores es impecable, contando con Anthony Hopkins como uno de los fundadores del parque.

Uno de los aspectos más interesantes en el primer capítulo es que en una sesión de entrevistas, uno de los programadores le pregunta a Dolores si ha hecho daño a algún ser vivo, ella responde “por supuesto que no”, pero luego el capítulo termina cuando una mosca se le posa en el cuello, y ella la mata.

Otro de los factores que me atraparon es que con el paso de los capítulos, uno se empieza a preguntar si algunos de los personajes humanos pudiesen ser también androides, ya que dentro de este mundo futurista, todo es posible.

El tópico principal de la temporada se basa en el deseo del hombre a jugar a ser Dios, creando estos seres similares a nosotros, que poco a poco parecieran tener conciencia propia, ya que ese era el propósito de uno de los fundadores del parque, quien murió sin lograr su cometido. ¿O sí lo logró? Muchas de las acciones de los anfitriones me mantuvieron de atrás hacia delante con esta idea, pero creo que lo mejor es que si les ha llamado la atención lo averigüen ustedes mismos.

Aprovecho la ocasión para desearles a todos una feliz navidad, ¡nos leemos pronto!